Relatos de viajes

Viaje a Dubai (del 6 al 12 de agosto de 2007)

Por ALBERTO M. LAGUÍA

Relato publicado originalmente en LaGuía Travel (www.laguiatravel.com)

LaGuía Travel no es una web de viajes donde encontrarás restaurantes recomendados, hoteles con encanto, etc., etc. (o no sólo eso). Para ese tipo de sugerencias encontrarás miles de excelentes guías, webs, etcétera. LaGuía Travel, en realidad, pretende que vivas el país. Que compartas las preocupaciones de la gente, las leyendas, sus creencias, su gastronomía, la religión, conozcas su historia, veas como visten, te informes con las noticias recientes (a través del blog), y que por unos instantes puedas sentirte entre las calles del lugar en cuestión. 


INTRODUCCIÓN

Los primeros pobladores de los Emiratos Árabes fueron las tribus árabes beduinas que se dedicaban al comercio.

La zona se convirtió en la RUTA DE LA SEDA ALTERNATIVA, entorno al siglo VI después de Cristo, dado que, el clima belicoso entre las dos grandes potencias occidentales: el Imperio Bizantino y el Imperio Persa, ahuyentó a los comerciantes de la RUTA DE LA SEDA TRADICIONAL. El hecho de que los mercaderes que iban al Indo tuvieran que pasar por el Golfo Pérsico, hizo que se dieran casos importantes de piratería, incluso llegando a conocer la zona como la “Costa de los Piratas”.

Mapa de Emiratos Árabes UnidosEl Imperio Británico, para dar fin a estos actos de piratería, tomó como protectorado a los Emiratos, pasando a denominarlos los “Estados de la Tregua”. Durante esta época (siglo XIX hasta 1971), el Imperio Británico se garantizó el monopolio comercial de la zona, que seguía viviendo del comercio marítimo y las perlas (abundantes en la zona).

No fue hasta 1971 que los Emiratos lograron su independencia. Poco a poco se fueron uniendo los 7 emiratos que ahora conforman el país: Abu Dhabi, Dubai, Sharjah, Ajman, Ras Al-Khaimah, Umm Al Qaywayn y Fujairah, cada uno de ellos gobernados por un Jeque (el SHEIKH –Jeque- KHALIFA en Abu Dhabi y la familia MAKTOUM en Dubai).

Probablemente, el hecho que generó la presión para independizarse del Protectorado Británico fuera el descubrimiento de petróleo en los años 60. Actualmente, el 90% del petróleo del país se halla en Abu Dhabi. Por otra parte, en Dubai se ideó una ciudad basada en el turismo de lujo albergando los edificios más espectaculares del mundo: el BURJ DUBAI (Torre de Dubai), mayor rascacielos del mundo, el BURJ AL-ARAB (Torre de Arabia), que junto al EMIRATES PALACE de Abu Dhabi, es el único hotel de siete estrellas del mundo, el aeropuerto de JABEL ALI, mayor del mundo con capacidad para 120 millones de personas (actualmente, el aeropuerto con más tránsito del mundo es el de Atlanta con 84,4 millones de personas al año), el centro comercial mayor del mundo, etcétera.

Conocidas son, además, las islas que están construyendo ganando terreno al mar: THE WORLD, compuesto por 300 islas artificiales que emulan el mundo, o las PALM ISLAND, tres proyectos de islas artificiales en construcción: la de JUMEIRAH, la de JEBEL ALI, y la de DEIRA.

Por tanto, tal y como se explica en la nota del mapa, Dubai está dividido en dos zonas separadas por la ensenada natural de agua de mar. Deira es la parte antigua y que está situada al Norte y Bur Dubai la parte moderna, situada al Sur.

PRIMER DÍA

El hotel donde nos hospedamos se sitúa frente a la futura palmera de JUMEIRAH, en la parte sur de la ciudad. Sólo llegar, el comercial de la agencia de viajes nos recomienda que la mejor forma de conocer la zona será mediante excursiones programadas, dado que caminar a 42º y una humedad relativa del 100% es extenuante. Le hemos hecho caso, por lo que hemos contratado un par de excursiones adicionales a las que ya habíamos pactado de antemano.

Nuestra primera excursión será a la capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), ABU DHABI, que su traducción sería “el padre de la gacela” (mientras que DUBAI se traduciría por “la ciudad del encuentro”).

Nuestro guía es un egipcio de 23 años muy agradable que da las explicaciones en alemán e inglés. Su nombre es MOHAMED MUSTAFA SALEH y el camino a la capital (durante una hora y media), nos explicará muchas cosas interesantes del país.

Mohamed nos comenta que los Jeques de ABU DHABI y de DUBAI mantienen una importante pugna por demostrar qué Emirato es más desarrollado y qué Jeque es el más rico.

SISTEMA BANCARIO ISLÁMICO: El sistema bancario islámico prohíbe la remuneración del capital. Es por eso que los préstamos a particulares no tienen coste económico y los depósitos tampoco tienen remuneración. Los bancos obtienen su lucro invirtiendo los depósitos de particulares en proyectos rentables.

En cuanto al desarrollo de los proyectos de DUBAI, Mohamed nos enseña una por una, las palmeras que se están construyendo:

(1) JUMEIRAH PALM: Será la que primero se terminará y la más pequeña de las tres. Tendrá 17 ramas y un túnel submarino que cruzará todo el tronco hasta el aro exterior. Este aro exterior está pensado para proteger a la palmera ante TSUNAMIS, y los edificios del aro tendrán una altura de seis plantas para frenar las posibles olas devastadoras. En la parte interior del aro se ha construido una barrera de coral artificial pensando en los submarinistas. Asimismo, el Gobierno, para incentivar la compra de residencias en esta palmera, esconderá medio kilo de oro en algún lugar bajo el mar, una vez por semana.

(2) JEBEL ALI PALM: La consideran el proyecto más bonito. Estará formado por casas residenciales de lujo. Es mayor que la JUMEIRAH, pero también tiene 17 ramas. Alrededor de las ramas hay un primer arco donde desde el aire se podrá leer en árabe: “Soy el primero en escribir sobre el agua”. Después habrá un segundo aro exterior con el mismo objetivo de proteger ante TSUNAMIS. Por la compra de cada residencia (sobre 1,7 millones de $), el Gobierno de DUBAI regalará un yate. A lo largo de la zona conocida como JEBEL ALI, se construirá el aeropuerto mayor del mundo.

(3) DEIRA PALM: La mayor de las palmeras y, consecuentemente, la que más tiempo tardará en ser construida. Tendrá entorno a 43 ramas y el tamaño total de la palmera será siete veces el actual DUBAI. Su tamaño será tan grande que se podrá observar desde el espacio.

(4) THE WORLD: Conjunto de 300 islas artificiales que representan el mundo. Cada isla costará unos 30 millones de $. Se estima que su construcción acabe entorno al 2018, ya que los trabajadores sólo pueden trabajar a unas horas determinadas del día y durante la noche, ya que justo delante de THE WORLD, está el Club Náutico Femenino de DUBAI, donde hay mujeres que se bañan y los trabajadores no las pueden ver, ya que la religión prohíbe ver mujeres locales en bikini.

(5) OTROS: Aparte nos comenta otros proyectos en construcción como el BURJ DUBAI, el que será el edificio más alto del mundo con más de 300 plantas y el HYDROPOLIS, un hotel submarino de 10 estrellas.

Después de sus explicaciones, llegamos a la capital ABU DHABI. Mohamed nos explica que la ciudad ha crecido ganando terreno al desierto. Pasamos primero por una zona de grandes casas, donde nuestro simpático guía nos comenta que esas casas las regala el SHEIKH KHALIFA a las parejas de ABU DHABI que se acaban de casar. Este incentivo al matrimonio también se da en DUBAI, sin embargo, el SHEIKH KHALIFA va más allá y también les regala un coche, amuebla la casa y entrega 70.000 euros si es la primera mujer, 40.000 a la segunda, 30.000 a la tercera y 20.000 a la cuarta. Si alguna de las mujeres tienen más de 30 años, el dote es de 100.000 euros.

XARÍA:

La XARÍA, es el libro que regula las costumbres de los musulmanes. Es en este libro, al que ellos llaman la “ley” donde se permite que un musulmán se case hasta con cuatro mujeres, aunque lo habitual es que estén casados con una sola mujer. Estar casado con más de una esposa es muy caro, ya que todas deben recibir el mismo trato: si a una se le invita a cenar, al resto también se le debe invitar otros días, lo mismo sucede con los regalos...por tanto, no está al alcance de cualquiera.

La XARÍA también pontifica la idea de la religión musulmana en materia de divorcios: los musulmanes pueden divorciarse siempre que así lo consideren (como en Europa), sin embargo, es curioso el tratamiento que se da en materia de hijos: los hijos varones se quedan con las madres, mientras que las hijas con los padres, dado que un padre nunca puede permitir que otro hombre (en el caso de que su ex-mujer se volviera a casar) cuide a su hija. Esto es lo que sucede como regla general, no obstante, si es la mujer la que se quiere divorciar, el hombre se quedará con todos los hijos.

Esto lo define la XARÍA, la ley de los musulmanes. Sin embargo, los otros libros sagrados son: el CORÁN, que es la palabra de ALÁ, la SUNNA; que es la palabra de MAHOMA y después está la XI’ÍA que es el libro en el que basan sus preceptos los CHIÍTAS (aquellos que creen que el descendiente de MAHOMA debería haber sido su tío ALÍ).

Mohamed nos sigue explicando que en ABU DHABI, los que tienen TOYOTAS son las clases más modestas, y que lo normal es que la gente conduzca MERCEDES, LAMBORGHINIS o FERRARIS. Dice que, así como en DUBAI hay accidentes cada 5 minutos, en ABU DHABI nunca hay, y que el motivo es porque en DUBAI hay más mujeres que conducen (a lo que la parte femenina del autocar ha saltado indignada).

Llegamos a la primera parada para fotografiar el Skyline de ABU DHABI y el hotel EMIRATES PALACE desde la carretera. El ambiente es muy cálido y las cámaras y gafas de sol se empañan rápidamente.

Seguimos nuestro trayecto hasta THE HERITAGE VILLAGE y el TEATRO DE ABU DHABI. El poblado simula un mercado beduino, con tiendas del desierto donde venden los típicos souvenirs para los turistas. Está a la orilla del mar, por lo que también podemos ver los DOWS, las embarcaciones típicas de madera.

La próxima parada es un CENTRO COMERCIAL. Es de agradecer hacer vida en estos centros ya que en ellos hay aire acondicionado. Resulta curioso ver como las mujeres tapadas de arriba a bajo con su túnica negra, llevan bolsos de marca o bolsas de tiendas como ARMANI EXCHANGE. Este centro comercial no parece muy destinado a turistas. Es por ello que nos cuesta pagar en dólares. El cambio con el DIRHAM, que es la moneda local, es el siguiente: por cada DÓLAR, nos dan 3,5 DIRHAM (y para hacer la conversión en euros sería, por cada EURO, son 5 DIRHAM).

Al cabo de una hora, volvemos al autocar para ir al hotel EMIRATES PALACE, propiedad del SHEIKH KHALIFA. Un hotel de siete estrellas considerado el más bonito del mundo. Allí nos dan la bienvenida con la invitación a una consumición en el hall del hotel, mientras escuchamos música de arpa en directo.

Es una construcción enorme con recubrimientos en oro y grandes tapices. Allí, nos perderemos por los pisos inferiores y nos atreveremos a salir al exterior a intentar hacer alguna foto. Digo “intentar” porque, una vez más, se nos empañan los lentes de las cámaras y hace imposible inmortalizar los exteriores del hotel.

A continuación, cambiamos absolutamente de escenario e iremos a ver a los constructores de DOWS y sus humildes chabolas. Mohamed nos comenta que son gente de la India o de Pakistán, que viven con 200 o 300 dólares al mes, por ello sus casas son tan pobres. La verdad es que es un escenario desolador ver estas chabolas a cinco minutos de los enormes rascacielos de ABU DHABI.

En cuanto a los salarios de los Emiratos, Mohamed nos comenta que hay una diferencia abismal entre los paletas (normalmente del Pakistán, Irán, India, etc.) y constructores de Dows, con sueldos entorno a los 300 $, y los trabajos cualificados donde el sueldo mensual está entorno a los 4.000 $. Los primeros suelen vivir en los ghettos pobres de las ciudades en casas donde conviven con otros 15 o 20 inquilinos.

Sin embargo, algo que reduce la crudeza salarial de la banda baja de escalón social, es el hecho de que en los Emiratos, los impuestos son inexistentes. Este hecho fomenta que haya tanta inversión extranjera instalándose en el país.

Desde allí, cruzaremos de nuevo ABU DHABI para ir a la mezquita más grande del Islam, todavía en construcción y con capacidad para 40.000 fieles. Su construcción la comenzó el actual padre del Jeque, el SHEIKH ZAYED. Sin embargo, existía la creencia popular, de que el Jeque moriría cuando finalizara la construcción, es por ello que ZAYED paralizó las obras. No obstante, éste murió en el año 2004, con lo que tras su muerte se reanudaron las obras de la mezquita. Tras su muerte, heredó el emirato su hijo el SHEIKH KHALIFA. Dice Mohamed, que al Jeque se le distingue porque lleva un Mercedes con el número siete en su matrícula. Un coche que además, lo conduce él mismo.

Y con esto volvemos de nuevo al hotel. Nos hemos dado los correos electrónicos con Mohamed, quien dice que su sueño sería ir a Barcelona y ver jugar al Barça, su club favorito. Ojalá algún día se cumpla su sueño.

Por la noche, tras descansar en el hotel, iremos al EMIRATES MALL, un centro comercial donde hay una pista de esquí cubierta. Impresiona ver a los árabes con sus vestidos típicos, esquiar en la pista artificial.

Nos acercamos en taxi. Sorprende el precio del taxi (2 DIRHAM, entorno a 4 euros, por un trayecto de 15 minutos). Esto es debido a que el precio del petróleo es irrisorio en el país: 25 céntimos de euro por litro (entre una cuarta y una quinta parte del precio en Europa). En realidad es más caro el agua.

En uno de los restaurantes del EMIRATES MALL, degustaremos dos platos típicos árabes: el RAKKAKAT, una especie de rollito de primavera con queso fundido en su interior, y el SAMBUSEK, una empanadilla rellena de carne de cordero.

HALAL Y HARAM (lo permitido y lo prohibido por el Islam): HALAL se refiere a lo permitido, como la comida, la hospitalidad, los rezos, etcétera, y HARAM se refiere a lo prohibido, como el cerdo, el alcohol, etc.


SEGUNDO DÍA

Hoy vamos a hacer una visita a los puntos más importantes de DUBAI.

La primera parada que hacemos es a las puertas del hotel BURJ AL-ARAB. Nuestro guía volverá a ser el joven Mohamed.  

Nos empieza hablando del Burj Al-Arab, que emula una vela de un Dow, la típica embarcación de los Emiratos. El hotel mide más de 300 metros y tiene más de 200 habitaciones, todas ellas suites, siendo la más pequeña de 170 m2 y la mayor de 780 m2. El precio oscila entre los 2.000 y los 14.000 $ la noche.

A continuación vamos a la MEZQUITA DE JUMEIRAH, con capacidad para 1.200 musulmanes. Dicha mezquita fue acabada en el año 1978. La mezquita presenta una puerta central para los hombres y una lateral menos ornamentada para las mujeres. Cerca de la entrada principal hay una plaza con fuentes para que los musulmanes hagan el ritual de la ABLACIÓN previo al rezo.

Después de la mezquita subimos de nuevo al autocar. Pasamos por delante del Club Náutico Femenino frente al cuál se está construyendo THE WORLD.

La carretera principal por la que estamos circulando desde nuestro hotel hasta ahora es una avenida amplia llamada JUMEIRAH ROAD. Por ella iremos hasta nuestra nueva parada: el MIRAJ o ISLAMIC ART MUSEUM. Dicho museo contiene tapices, pipas de agua, jarrones, etc. De materiales diversos predominando el jade, la plata o el mármol. Las piezas del museo se venden y pertenecen todas a una familia de CACHEMIRA, que ha distribuido por todo el mundo 196 museos-tienda como éste. Dentro del museo hablamos con un guía, quien nos dice que es nieto de una de las familias que hacen los tapices de Cachemira.

Después del museo, nos dirigiremos al Palacio del JEQUE MOHAMMED, de la familia MAKTOUM, y gobernador de DUBAI desde 1990, tras el gobierno de su padre el SHEIKH RASHID BIN SAEED AL-MAKTOUM, quien gobernó de 1958 a 1990.

Por lo visto, el Jeque mantiene las puertas de su Palacio abiertas a los ciudadanos de DUBAI, para que estos le hagan las preguntas que consideren pertinentes. De hecho, los jeques son tan cercanos que el SHEIKH MOHAMMED es fácil verlo caminando por DEIRA o conduciendo su coche, un Mercedes con el número uno. A su Palacio nos acercamos en autocar y por el camino vemos a ambos lados hermosos pavos reales con sus alas desplegadas.

Mohamed nos explica que en los Emiratos Árabes los gobernadores no son “Emires”, sino “Jeques” (Sheikh). Existe una importante diferencia entre unos y otros: los “Emires” son “hombres ricos”, mientras que los “Jeques” son “hombres sabios”. Por lo tanto, los EUA son Emiratos gobernados por Jeques y no Emires.

Desde allí divisamos el BURJ DUBAI, el que será el edificio más alto del mundo con 1.100 metros de altura. Por lo visto se construye una nueva planta cada cinco minutos y en la construcción del rascacielos trabajan diariamente 4.000 hombres. Las plantas inferiores del edificio ya han sido compradas por ARMANI para hacer un hotel (de la planta primera a la noventa).

De repente llegamos a un túnel con algo de tráfico. Nuestro guía nos comenta que es la gente que ya ha acabado de trabajar y vuelven a sus casas, que habitualmente están en el Emirato colindante: SHARJAH. Él mismo vive en SHARJAH y trabaja en DUBAI.

Y con esto llegamos al DUBAI MUSEUM, al lado del restaurante típico dubaití BATISKIYA. El DUBAI MUSEUM está enclavado en una antigua construcción beduina. Empezamos viendo una hayma, la típica tienda beduina del desierto construida con hojas de palmera. Estas tiendas tienen un sistema rudimentario de aire acondicionado mediante caza-vientos con agua. La tienda tiene un baño y dos habitaciones: la exterior que da al caza-vientos y es la habitación de verano y la interior, que es la habitación de invierno.

Entramos en el museo que recrea el estilo de vida en la zona antes de que se convirtiera en una ciudad de rascacielos. En algunas zonas del Emirato, como Hatta, Jumeira o Al Quais se han encontrado restos arqueológicos del tercer milenio antes de nuestra era. A lo largo del museo vemos los negocios típicos de los beduinos, las escuelas para niños y niñas, como canalizaban el agua, como adiestraban a los halcones y como buscaban las perlas en el fondo del Golfo Pérsico.

Vemos representaciones de la máscara metálica que llevan algunas mujeres nómadas en la cara. De hecho, hemos visto algunas mujeres en la calle con sus ropajes negros y con la cara cubierta de esta máscara metálica. Mohamed nos comenta que es una máscara característica de las mujeres beduinas, que se la ponen para cubrirse de las piedras y arena del desierto.

Tras la visita al museo nos acercamos a la ensenada natural que divide DEIRA de BUR DUBAI. Para cruzar el río lo hacemos mediante un taxi acuático. Los contrastes desde el río son espectaculares: los grandes rascacielos parecen incompatibles con el desorden de los zocos y la tradición de las mezquitas. Sin embargo, en DUBAI, es posible. El guía nos comenta que DUBAI es como una mujer...cambia cada día.

Tras cruzar a DEIRA, nos dirigimos al zoco de las especias. Allí entramos en una tienda donde nos dan dátiles y piedras de chocolate árabe. El joven comerciante de la tienda nos ofrece una “viagra natural” y bromeamos con él. Tras salir de la tienda, cruzamos el zoco. Los olores de las especias se funden. Mohamed nos cuenta que el mayor zoco de especias del mundo es el de Estambul.

Posteriormente vamos al zoco del oro, el más grande del mundo de este metal precioso. Nos perdemos por sus inofensivos callejones y mientras mi pareja está comprando unas alpargatas típicas árabes, fuera de la tienda se oyen los rezos que salen de los altavoces de la mezquita más próxima.

 PILARES DEL ISLAM:

Uno de los cinco pilares de la religión musulmana es rezar cinco veces al día. Los diarios publican las cinco horas del rezo (en realidad muestran las seis horas del rezo, pero se considera que la segunda llamada, conocida como SHURUQ, es una repetición del primer rezo de la mañana o FAJR).

A continuación, muestro las horas de rezo publicadas en el diario durante los días de nuestra estancia en los Emiratos Árabes y los nombres correspondientes:

HORAS DE REZO EN DUBAI  11/08/2007

FAJR
SHURUQ
ZOHR
ASR
MAGHRIB
ISHA

04:31
05:51
12:29
15:58
18:59
20:28

El diario indica que se deben sumar cuatro minutos para ABU DHABI y restar cuatro minutos para RAS AL KHAIMAH y seis para FUJAIRAH.

Como he comentado, rezar cinco veces al día es uno de los cinco pilares de la religión musulmana, sin embargo, hay cuatro pilares adicionales:

2.- No hay más Dios que Alá, y Mahoma es su profeta 

3.- Dar limosna a los necesitados

4.- Ayunar durante el mes de RAMADÁN

5.- Peregrinar a LA MECA al menos una vez en la vida para aquellos que se lo puedan permitir

Respecto al tema del RAMADÁN, cada año se celebra entre 25 y 30 días antes. Esto es así porque el calendario musulmán es lunar, por tanto, 12 meses por 28 día, con lo que se crea un desfase respecto al calendario gregoriano solar de 25-30 días. Este año se celebrará en septiembre, así que el año que viene se celebrará en agosto. Esta es una cadena que empieza el mes de enero y dura 10 años. Cuando acaban los 10 años, vuelve a empezar en enero (por tanto, nunca se puede celebrar durante febrero y marzo).

NÚMEROS ÁRABES: 

En cuanto a los números árabes, cuando comento que buscamos un reloj con los números en árabe, en algún sitio me dicen que nuestro sistema de numeración (el occidental) en realidad es árabe, sin embargo, ellos lo abandonaron y ahora utilizan otros símbolos:

 ٠ 0  ١ 1  ٢ 2  ٣ 3
 ٤ 4  ٥ 5  ٦ 6  ٧ 7
 ٨ 8  ٩ 9  ١٠ 10


Tras nuestra ruta por el zoco del oro, nos encontramos de nuevo con Mohamed, quien nos guiará al autocar y allí nos dejará para volver a SHARJAH.

La noche del segundo día cenamos en el RESTAURANTE PACHANGA de nuestro hotel, un restaurante argentino, mejicano, cubano, mientras escuchamos música latina en directo. Después, nos subiremos al piso 10, al BICE SKY BAR, para tomar una copa y conversar con el camarero de SRI LANKA, RIHFAN, un chico agradable que nos hablará de la libertad de elección que hay en DUBAI, “incluso para encontrar chicas” nos comenta. Y sentencia diciendo: “NO FINANCE, NO ROMANCE”, pero si tienes dinero, sí puedes encontrar a tu chica.


TERCER DÍA

El viaje está resultando magnífico. Por las mañanas podemos descansar y almorzar en el buffet tranquilamente y después, por las tardes, iniciamos las excursiones.

Hoy, no obstante, no hemos bajado a desayunar. A primera hora me han subido a la habitación unos pantalones de traje y unos zapatos. Los necesitaré porque nos vamos a comer al RESTAURANTE AL-IWAN del hotel BURJ AL-ARAB.

Llegamos en taxi al hotel a las 12,30. El hall del hotel tiene en frente una inmensa fuente que lanza chorros de agua de un lado a otro. A ambos lados de la fuente están las escaleras mecánicas y, más allá, unas enormes peceras con peces de todos los colores.

A medida que subimos por las escaleras mecánicas se descubre el interior del hotel, que destaca por su majestuosidad. En este primer piso, frente al restaurante AL-IWAN, tenemos una segunda fuente donde también baila el agua.

En el restaurante nos sientan con dos parejas más entre 40 y 50 años. Una de las parejas es alemana y la otra rusa. Desde esta mesa podemos escuchar la fuente del exterior con su relajante bailar. Desde esta sala del restaurante se puede ver el mar a los pies del hotel, dado que el BURJ AL-ARAB está construido sobre el mar, como si de una península se tratara.

El restaurante es un buffet libre que consta de cuatro mesas: a derecha e izquierda hay un par de largas mesas con marisco del Golfo Pérsico como: langosta, mejillones, gambas, etc. Además, acompañando al marisco hay diversas salsas, algunas son comunes y otras proceden del Líbano o Irán.

Para empezar, nos hacemos un plato con varios tipos de marisco y sus salsas correspondientes. Mohamed, un chef libanés que nos describe qué es cada cosa, nos explica también de donde proceden las distintas salsas.

Después de este primer plato, vamos a la mesa mayor, de forma cuadrada y con un cocinero en el centro. Allí probamos los gnoccis, y de nuevo el SAMBUSEK y el RAKKAKAT. De hecho, también hay crema de yogurt, arroz blanco y cordero, por lo que rememoro el plato típico que descubrí hace un par de años en Jordania, el MANSAF.

Tras este segundo plato de degustación, pasamos a los postres. Sin duda el descubrimiento es la pequeña mesa con postres hechos con leche de camello. Mohamed, el chef libanés, me comenta que la leche de camello es tres veces más nutritiva que la leche de vaca y que no contiene grasa. En esta mesita hay yogurt hecho con leche de camello, mousse de chocolate con leche de camello y después un par de postres libaneses que saben a pastel de queso.

En la última mesa, la del centro, hay bandejas con fruta y más pasteles. El descubrimiento de esta mesa es el UMM ALI, un pastel de pan bañado en leche, con crema y frutos secos como: nueces tostadas, piñones o pistachos. Mucha de la repostería árabe está acompañada de pistachos.

Tras la comida nos disponemos a visitar el hotel. Hay un ascensor con las paredes de cristal que permite ir al piso 18 y al 27. Mientras subimos a la planta 18 podemos divisar como se está construyendo la JUMEIRAH PALM, sin embargo, la humedad es tan intensa, que la niebla impide verla con nitidez. Una vez en la planta 18, nos colamos a una planta superior donde está la sala de lecturas y de juegos, la guardería, las salas de squash y el spa. Vamos a un mirador interior desde donde se puede ver como está decorado el hotel. La verdad es que nos decepciona la combinación de colores pastel y dorados. La fachada, sin embargo,  es espectacular.

Nos disponemos ahora a subir a la planta 27. Esta es la planta donde está el helipuerto, convertido para la ocasión en pista de tenis donde los número uno del mundo han hecho sus demostraciones. Sin embargo, el helipuerto no se puede visitar por motivos de seguridad. Esta planta dispone de un restaurante, pero se necesita reserva para acceder a él.

Tras esta visita al interior del BURJ AL-ARAB nos vamos al TIMES SQUARE MALL, donde está el CHILLOUT ICE LOUNGE. La temperatura exterior está entorno a los 40-45ºC y en breve estaremos a -6ºC. En pocos minutos, vamos a notar un descenso de la temperatura de unos 50 grados. El CHILLOUT ICE LOUNGE es un local cuyo interior está formado únicamente por hielo; las esculturas de un camello, del Skyline de DUBAI...están hechas de hielo. Por suerte en la entrada nos prestan abrigos mullidos, guantes y descansos de esquiar. Tomaremos un espléndido zumo de mora, por supuesto, granizado. Tras disfrutar del ambiente helado y vislumbrar el catarro, abandonamos el local para dirigirnos al hotel. Estamos cansados, por lo que hacemos una reparadora siesta de un par de horas.

Tras el descanso, nos proponemos ir al Centro Comercial IBN BATTUTA MALL.

IBN BATTUTA fue un viajero que recorrió entre 1325 y 1353 todos los rincones de unos de los mayores imperios de todos los tiempos: DAR AL-ISLAM. En esos tiempos, viajar por los países del Imperio podía ser relativamente seguro, por lo que Battuta se aprovechó de la hospitalidad y cortesía de los musulmanes y visitó durante 29 años, más de 40 países a lo largo de 75.000 millas.

El centro comercial, por tanto, está dedicado a Ibn Battuta y se divide en varias áreas que simulan los países en los que Ibn Battuta estuvo. Cada bloque está decorado con los inventos que encontró el viajero y que trasladó por todo el Islam como: el Astrolabio para estudiar los astros, las grandes embarcaciones chinas, los elefantes como medio de transporte de la India, las grandes construcciones persas, etcétera.

Allí cenamos y conocemos a Allan y Julius, dos simpáticos filipinos que nos explicarán las influencias españolas que todavía persisten en Filipinas. Muchos apellidos como el de Allan (de Luna) son de procedencia española. El simpático Allan nos hace una demostración de como se sostiene el capote de los toros y de su castellano: “¡Qué barbaridad!” exclama.

Nos explican que, el colectivo de inmigrantes, junto con los europeos y asiáticos (apenas hay población americana) que han venido al Emirato atraídos por los negocios, forman el 75% de la población de DUBAI, cerca de 1,1 millones de personas. Por otra parte, existe un 20% de la población que es mixta, es decir, dubaities casados con extranjeros o con padres extranjeros. Y por último, hay un 5% que lo conforman los dubaities originarios, que son los BEDUINOS. Son aproximadamente una comunidad de 75.000 personas.

Finalmente nos hacemos una foto con Allan y Julius y nos vamos del Ibn Battuta Mall.


CUARTO DÍA

Hoy es jueves, el día de la excursión al desierto de Sharjah en 4x4.

Bajamos a la playa sobre las 12 de la mañana. La temperatura y la humedad son elevadas pero, afortunadamente, la brisa marina suaviza el tiempo. La arena de la playa es fina y blanca, por lo que el azul del mar parte de un suave turquesa que va ganando en intensidad a medida que se aleja de la orilla. En la misma orilla, pasadas las hamacas, hay una larga alfombra de conchas de colores variados y coral blanco. Paseamos por la orilla mientras recogemos conchas de distintos tamaños y formas.

La playa esta dividida por hoteles. Cada hotel tiene su zona privada, vigilada por un socorrista y con sus cabañas donde sirven cocktails o alquilan kayaks, se contrata el ski acuático o los paracaídas tirados por lanchas motoras.

El agua del mar está muy caliente y no nos cubre hasta alejarnos unos 25 o 30 metros de la orilla. Es mi primer baño en el Índico. Tras salir del agua, la humedad del ambiente impide que nos podamos secar al sol. Sentados en uno de los bares del hotel, fumaré NARGUILE.

NARGUILE / CACHIMBA / PIPA DE AGUA:

La pipa de agua está formada por una cubeta en la parte inferior con agua. En la parte superior hay una manzana agujereada y cubierta de papel de plata. Entiendo que la manzana está untada con fresa. El papel de plata permite depositar el carbón incandescente que hace que el vapor de agua se mezcle con los sabores frutales. En el centro de la cachimba está el filtro por donde sale la pipa.


A las 16 llega nuestro guía AHMED, el primer dubaití que conocemos. Sin embargo, nos comenta, pese a haber nacido en DUBAI, no tiene la nacionalidad del emirato.

NACIONALIDAD DUBAITÍ:

La nacionalidad dubaití no es fácil de conseguir. No es suficiente con haber nacido en DUBAI. Ahmed nos cuenta que su padre era Pakistaní, y llegó a DUBAI en los años 60, antes de que se formaran los Emiratos Árabes. Por aquel entonces era fácil obtener la nacionalidad dubaití, sin embargo, su padre no la solicitó porque el país no era rico, y por tanto, no esperaba tener grandes ventajas.

Después, a finales de los sesenta, los Emiratos descubrieron petróleo (DUBAI en el 66, y ABU DHABI en el 68) y tras el descubrimiento llegó el desarrollo. A partir de ese momento, conseguir la nacionalidad ya se convirtió en una tarea difícil, por lo que él nunca la consiguió, y así tampoco sus hijos.

La nacionalidad dubaití permite beneficiarse de múltiples ventajas, como la obtención de una vivienda gratis cuando se casa una pareja, o la educación y la sanidad gratuitas, todo ello sin tener que pagar ningún impuesto. No obstante, como ya he comentado, son muy pocos los afortunados, dado que la nacionalidad es complicado obtenerla.

Los dubaitíes originarios son los beduinos (en su mayoría), pero estos no viven en la ciudad. Cuando se inició el desarrollismo, los beduinos vivían en las tierras donde ahora está Jumeirah (el BURJ AL-ARAB, el MADINAT JUMEIRAH) y el Sheikh les presentó el Plan Urbanístico que había diseñado para la ciudad. Los beduinos no quisieron participar en el proyecto y regalaron las tierras a la familia MAKTOUM, dado que son nómadas que lo que buscan es desierto para poder tener sus pastos (camellos, corderos y halcones).

La familia MAKTOUM, por tanto, en señal de agradecimiento a los beduinos, continuamente está en línea directa con esta comunidad. Los protege por ser también los dubaitíes originarios, por lo que los desiertos donde tienen enclavadas sus khaimas, tienen todos los recursos que necesitan: agua, electricidad, petróleo, escuelas, comida... Son, por tanto, una comunidad muy protegida por los jeques.


Con Ahmed vamos a buscar a otra familia que nos acompañará en la excursión. Ellos están hospedados en el MADINAT JUMEIRAH, un precioso hotel a los pies del BURJ AL-ARAB. Son una familia de Sttutgart con un niño de unos seis años y una niña de tres o cuatro.

Cogemos la carretera en dirección a HATTA. HATTA es una zona donde se han encontrado los primeros asentamientos pre-musulmanes que datan de unos 5.000 años.

La autopista que lleva a HATTA es completamente recta (no hay montañas ni ríos que esquivar) y tiene una longitud de unos 300 kilómetros. Las carreteras en DUBAI son excelentes. Tienen pocos años con lo que todavía no han sido expuestas a la circulación. Ahmed nos comenta que en el Emirato también funciona el carnet por puntos, y que por exceder la velocidad límite, por ejemplo, el conductor puede perder tres puntos, además, de tener que pagar la correspondiente sanción económica. También parten de 12 puntos por lo que el sistema es muy similar al europeo, sin embargo, hay una norma en concreto que si difiera respecto a nuestro sistema, que es que en DUBAI sí permiten hablar por el móvil mientras se conduce.

Nuestro guía nos comenta que el problema de conducción real que ha tenido DUBAI es que la gente joven ha enriquecido rápidamente, con lo que los coches que han comprado son muy potentes y rápidos, con lo que circulan a grandes velocidades por carreteras eternamente rectas y, consecuentemente, los accidentes también son dramáticos.

Mientras salimos de DUBAI, podemos ver a las afueras de la ciudad, la construcción del futuro parque de atracciones del Emirato, el DISNEYWOLD de DUBAI. Muy cerca del parque está el circuito de Fórmula 1 del Emirato.

Durante el trayecto al desierto de Sharjah vemos grandes explanadas desérticas delimitadas por vallas y con grandes carteles que muestran imágenes de cómo quedarán esas zonas tras las promociones inmobiliarias. Ahmed nos comenta que DUBAI convertirá esos desiertos en tierras fértiles mediante desalinización del agua, tal y como han hecho algunos países del Oriente Medio, como Israel.

De entre las promociones que divisamos, destacan algunas como una en la que pretenden construir una réplica del Taj-Mahal o de la Torre Eiffel.

Mientras vamos de camino a nuestra excursión, vemos la Academia de Adiestramiento del Ejército. Ahmed nos comenta que, en realidad, los EAU no suelen participar activamente en contiendas bélicas. Suelen mantenerse al margen en los conflictos políticos que alejan Occidente de los países árabes. Ellos tienen una visión pragmática en la que priman las relaciones económicas, como demuestra su buena relación con Occidente y también con Irán, por ejemplo. Ahmed nos dice que la última guerra en la que participó el ejército emiratí fue en la Primera Guerra del Golfo y fue debido a que el sunní de Sadam Hussein invadió a un miembro de la OPEP, como es KUWAIT.

Nos vamos acercando al punto de partida. Nuestro guía nos comenta que vamos a parar en una granja de camellos beduina. Volviendo a los beduinos, Ahmed comenta que éstos apenas se ponen enfermos debido a que se alimentan de leche de camello (y ya conocemos sus propiedades) y café y té arábigo, lo que les genera unas fuertes defensas.

Aparte de los camellos, Ahmed nos comenta que también veremos halcones. Por lo visto, los beduinos se han dedicado durante tiempo al adiestramiento de halcones. Sin embargo, tal y como él nos dice, esta es una práctica que ya está un poco pasada de moda y se ha ido abandonando por los beduinos.

Llegamos a los pies del desierto de Shajah. Ahmed (y el resto de 4x4 que nos acompañan) desinflarán las ruedas de sus todoterrenos para poder surcar las dunas. Allí, bebemos el zumo que hay en el interior de los cocos. Es un sabor extraño, como salado, pero es agradable por lo fresco que está.

La temperatura es de unos 47 grados en estos momentos, son las seis de la tarde y empezamos nuestro rally en todoterreno por las dunas.

Ahmed nos pide que nos abrochemos los cinturones. Sin duda es necesario ya que enseguida nos damos cuenta de que no se trata de un paseo tranquilo, sino que los coches se alzan prácticamente verticales cuando ascienden por las dunas y después se dejan caer por la ladera contraria. Ahmed y sus compañeros son expertos conocedores del terreno y de la conducción en 4x4. Los coches derrapan, resbalan por las dunas, saltan en ocasiones.... Haremos una primera parada en medio del desierto tras 15 o 20 minutos de vaivenes. La vista es espectacular: la inmensidad del desierto a nuestros pies.

Esperamos sobre una duna a que Ahmed y sus compañeros desencallen un todoterreno que ha quedado atascado en una duna. Una vez solventado el incidente, continuamos con la excursión. Pararemos en la granja beduina que previamente nuestro guía nos había comentado. Allí nos fotografiaremos junto a camellos y un halcón adiestrado.

Ahmed sigue demostrándonos su dominio al volante hasta que se le ocurre preguntar si alguien está mareado. Mal movimiento amigo, ya que todos lo estamos, y Ahmed tiene que parar a que nos recuperemos. Ahmed nos recomienda que caminemos por el desierto y posteriormente nos da lo que él llama “la medicina”. Abre un vaso con agua helada con al que nos mojamos la cara y luego nos la tira por la nuca. El efecto de “la medicina” es infalible.

Ya queda poco trayecto. Nuestra próxima parada es en una duna para hacer SAND-BOARD. Allí probaré de bajar con la tabla un par de veces deslizándome por la ladera.

Tras esta parada nos acercamos al campamento beduino donde cenaremos. Antes de entrar al campamento, un beduino de Egipto nos permite subir en camello. Ya está anocheciendo por lo que la quietud del desierto y el camino sosegado del animal por el desierto, hace que sea una experiencia absolutamente relajante, comparable a navegar mar adentro. Bajar del camello, sin duda, es lo peor del momento, pero finalmente lo conseguimos.

En el campamento beduino hay varias tiendas beduinas y en el centro están los cojines y las mesas para comer y un espacio central donde habitualmente se hacen representaciones de danza del vientre.

Entre las tiendas beduinas vemos una que se dedica a hacer dibujos con arena del desierto. Un beduino la coloca en un pequeño tarro, y también hay una mujer beduina haciendo tatuajes con HENNA. Nos haremos unos tatuajes. En el mío figura mi nombre en árabe. También hay una zona donde se fuma SHISHA y después la parte de la barbacoa. En uno de los lados de la barbacoa dan a probar SHAWARMA y FALAFEL.

La cena de hoy no terminará con espectáculo. Tampoco podremos beber alcohol, dado que hoy es LAILAT AL-MIRAT, el día que los musulmanes conmemoran el viaje de Mahoma de La Meca a Jerusalén, donde ascendió a los cielos para hablar con Alá. Durante todo el día, los musulmanes hacen ayuno.

Pese a no tener danza del vientre, los guías de la excursión al desierto nos dan las gracias por haber venido y piden apagar todas las luces del campamento, para que podamos ver una excelente vista del cielo estrellado.

La temperatura en este momento es de 36° C, diez grados menos que por la tarde, y seguramente siga bajando a medida que avance la noche.

Tras la cena, volvemos por el desierto de Sharjah a la carretera que nos llvará a Dubai. Los coches han quedado llenos de arena del desierto, por lo que seguro que nuestros amigos tendrán que limpiar sus todoterrenos. En Dubai multan a los automóviles que van sucios, así como también se sanciona el ensuciar por las calles. Dos medidas que quedan patentes cuando se pasea por los zocos (que están relativamente limpios, no como en la mayoría de los países árabes) o se va por la carretera.

De vuelta a Dubai, Ahmed sigue contándonos cosas sobre la vida en los Emiratos. Le preguntamos si las mujeres escogen la indumentaria que llevan puesta o es el hombre que les exige vestirse así. Ahmed nos dice que la vestimenta de las mujeres es un hecho cultural y que son ellas las que deciden mantenerlo o no. Sigue afirmando que los vestidos negros que llevan muchas mujeres musulmanas (sobre el 50% en los Emiratos Árabes) son vestidos caros y no todas las mujeres pueden llevarlos. Su valor oscila entre 2.000 y 3.000 euros, dependiendo de la pedrería que lleven incrustada. Por otra parte, los trajes de los hombres son blancos en verano y de color en invierno: crema o azul.

Le comentamos que tengo la impresión de que el hecho de que los Emiratos Árabes Unidos sea uno de los países árabes más internaciones, lleva a que la gente trate de mostrar sus rasgos locales por encima de otros países musulmanes no tan globales, como podría ser el caso de Jordania. Es por ello que el 50% de las mujeres llevan puesta la vestimenta negra y muchas de ellas con toda la cara tapada. Es decir, la GLOBALIZACIÓN provoca el efecto contrario, es decir, el de destacar los LOCALISMOS, NACIONALISMOS y en su extremo irracional, los FUNDAMENTALISMOS. Es por ello que cuanto más avancemos en la globalización, más tenderemos a buscar los rasgos particulares de nuestras naciones.

Mientras llegamos al hotel, bromeamos con Ahmed y le decimos que la próxima vez que vengamos a Dubai, cuando todo esté acabado, Ahmed será multimillonario y tendrá helicóptero propio. Él nos dice que no, que no todos los dubaitíes se van a hacer multimillonarios. Él mismo nos dice que destina el 75% de su salario a pagar el alquiler mensual, y el resto para vivir, por lo que no le queda dinero para ahorrar. También nos comenta que no procede de una familia rica. Ahmed tiene cuatro hermanos más y cuando él tenía ocho años perdió a su padre, por lo que la vida no ha sido fácil para él. De hecho, en los últimos años, el desarrollo les ha permitido hacer más cómodas sus vidas, "pero no hace tantos años" -nos recuerda- "yo iba a comprar con mi madre, sobre un camello".

Ahmed nos deja en el hotel, no sin antes despedirnos con un par de besos. “En los Emiratos son tres o cuatro besos para los amigos”. Ha sido un día muy enriquecedor y muy completo, pero estamos agotados y necesitamos un descanso.

BANDERAS:

La bandera de los Emiratos Árabes es similar a la Palestina, pero invirtiendo los colores. La bandera de los Emiratos es (de arriba abajo): verde, blanca y negra, con una franja roja en el lateral izquierdo.


La palestina es (de arriba abajo): negra, blanca y verde, y la franja roja del lateral izquierdo no es rectangular, sino más bien triangular, como la bandera de Jordania, pese a que la Jordana tenga una estrella blanca en el interior del triángulo rojo.


 Palestina
 
 Jordania

QUINTO DÍA

Hoy empezamos el quinto día volviendo a la playa. La temperatura no es tan alta aunque sigue siendo elevada. Sin duda nos ayuda a aguantar el calor, la ducha de agua fría que nos damos justo antes de estirarnos en la playa. Comeremos en la piscina, en el restaurante del hotel H2O, donde una amable camarera, probablemente filipina, nos sirve.

Tras la comida, subimos a descansar a la habitación del hotel y prepararnos para la cena en el Dow, a lo largo de la ensenada natural de Deira.

Llegamos al Dow sobre las 19,30. Nos sentamos solos en una mesa cerca de la ventana. Suena una música árabe que después cambian por música internacional de piano. 

Para cenar probamos nuevas especialidades como el MOUTABEL, una pasta similar al HUMMUS pero hecha de berenjena, no de garbanzo. También probamos el CHICKEN TIKKI, un pollo muy picante que lo acompañamos de PATATAS GRATINADAS, muy habituales en los bufetes árabes. Como no, también hay CORDERO cortado en rodajas. De postre podemos probar de nuevo el UMM ALI, el postre que descubrimos en el AL IWAN (BURJ AL-ARAB).

El Dow nos lleva desde el embarcadero en la parte superior de Deira, hasta la entrada del mar. Allí da la vuelta y se dirige de nuevo al embarcadero. Durante la trayectoria vemos las mezquitas iluminadas y cómo se recogen los taxis acuáticos.

Al llegar de nuevo al embarcadero, volveremos al hotel y una vez que nos dejen, partiremos a la discoteca TRILOGY, en el JUMEIRAH MALL, discoteca de moda en Dubai, creada por un español. El precio de la entrada es de 160 Dirham por persona, algo más de 30 euros, por una entrada VIP, que permite visitar tanto la pista de baile central como la superior y su salón de Hip-Hop adyacente. La discoteca es circular y de diseño arabesco. La música que suena es house y a la hora que entramos, sobre las 23.30 - 0.00, todavía hay poca gente. Subimos a la parte de arriba donde vemos unas jaulas privadas para clientes VIP que están suspendidas en el aire y soportadas por unas fuertes barras de acero. La discoteca es espectacular, probablemente de las más cuidadas en las que he estado.

Tras bajar de nuevo, entablo conversación con un enorme gorila de la discoteca. Parece un asesino en serie, pero resulta ser muy agradable. Nos comenta que es de Jordania, a lo que le digo que dos años atrás estuve visitando AMMÁN y Petra. Cuando menciono Petra, me dice orgulloso: “Es una de las nuevas 7 maravillas del mundo” y me sonríe. Después le comento que soy de Barcelona y afirma que Ronaldinho es el mejor. Parece que en los países árabes hay una verdadera pasión por el jugador brasileño. Sin duda, fomentado por los stages del Barça en pre-temporada en algunos países árabes. Resulta curioso ver las camisetas del club sin la Cruz de San Jorge (cruzado y, por tanto, símbolo cristiano), siendo sustituida por una única franja roja.

Tras estar una hora en la discoteca, nos despedimos de nuestro amigo jordano quien nos insiste para que nos quedemos más rato en la discoteca, que hasta las 3 de la mañana hay tiempo, pero nosotros ya estamos cansados y nos despedimos de él. Resulta extraño el contraste de la amabilidad del personal de seguridad en Dubai respecto al de España.


SEXTO DÍA

Todavía nos queda todo el día libre, por lo que aprovechamos para ir a comprar recuerdos al centro comercial más tradicional de la ciudad: el DEIRA CITY CENTER. Realmente es el centro comercial donde disfrutamos más por la variedad de souvenirs típicos que en él encontramos: las muñecas FULLA (Barbies ataviadas con BURKA), HENNA para poder utilizar en España, un libro interesante de las diferencias culturales entre occidentales y los nativos del Golfo...

Nos damos un paseo por las tiendas de ropa típica árabe de mujer. Los ropajes negros con pedrería incrustada y nos damos cuenta de la variedad de vestidos que hay para mujeres y para distintas ocasiones.

Allí comeremos carne en un restaurante donde un simpático camarero de Sri Lanka, Rumesh, se apoya en nuestra mesa a conversar. Le hago un par de preguntas. La primera debido a mi desconocimiento sobre el país. Le pregunto sobre la religión que profesan en su país, y él me comenta que la mayoritaria es el BUDISMO (sobre el 70%) y que el CRISTIANISMO (a la que él pertenece) y el ISLAM son minoritarias.

Nos despedimos de él momentáneamente, porque sin querer me olvido de mi cámara en el restaurante, pero cuando vuelvo, me da muestras una vez más de la honestidad que envuelve el país, y me entrega la cámara en una bolsa de plástico mientras me dice con una enorme sonrisa: “Te estaba esperando”.

Volvemos al hotel sobre las 18.00 para descansar un poco y hacer las maletas. Cuando acabamos, subimos al BICE SKY BAR a despedirnos de Raftah, nuestro amigo de Sri Lanka. Al hacer el Check-out, también nos despedimos de Bosco, el chico de recepción al que cada día le explico qué hemos hecho. Bosco nos comenta que es de Goa, cerca de Bombay, en la India, y que tenemos que ir allí, y que él nos llevará de un sitio a otro. Ojalá sea así.

A las 22.00 sale nuestro taxi al aeropuerto de Dubai. El taxista, un chico indio, nos explica algún tema adicional del Islam, en concreto le preguntamos qué conoce sobre Arabia Saudí. Nos comenta que allí no se encuentran las mismas libertades que en los Emiratos: muchas ciudades son sólo para musulmanes, no hay zonas de entretenimiento, las mujeres deben ir tapadas (incluso las turistas)... Quizá debamos esperar todavía.

CONCLUSIÓN:

Es cierto que Dubai es un Emirato rico, pero todo parece demasiado perfecto. Los dubaitíes tienen vivienda gratuita al casarse, educación y sanidad gratuita, no hay apenas impuestos, el índice de criminalidad es mínimo, el Jeque es cercano al pueblo, no es corrupto y escucha al pueblo... ¿Dónde está la cara oculta de Dubai? Todo parece tan perfecto que hace pensar que algo esconden... 

Dubai no permite que los extranjeros obtengan la nacionalidad (de hecho los nacidos en Dubai, tampoco les es fácil conseguir la nacionalidad, recordando el caso de Ahmed). Así que los indios o pakistaníes que viene con sueldos de 300-400 dólares, a los dos años son obligados a volver a sus países de procedencia al no poder renovar su visa.

Esto provoca que las ventajas sociales sólo están al alcance de unos pocos afortunados, mientras el resto (seguramente el 95% de la población no dubaití) ve caducar sus visados antes de poder organizarse y reivindicar cambio.

Aun así, las reivindicaciones no serían extremas: los inmigrantes tienen sueldos que probablemente superen en 20 veces los de sus países tercermundistas, sueldos a los que no se les aplican tributos y además, la tasa de paro es inexistente, en un país sin violencia y que respeta la multiculturalidad.

La máxima expresión del Capitalismo extremo.

Dubai, 12 de Agosto de 2007

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